Visión
BBVA Continental ha definido su Visión como la búsqueda permanente de un mejor futuro para las personas, y en línea con ello está inmerso en un proceso de transformación para adaptarse al nuevo entorno de la industria financiera y mantener su liderazgo. Las variables clave de dicho entorno son las siguientes:
Presión regulatoria e impacto en la rentabilidad de los bancos
La industria financiera se enfrenta en los últimos años a un entorno caracterizado por una continua reforma regulatoria a escala mundial, luego que la crisis del 2007 encontró al sector con un marco normativo insuficiente. De tal forma, las autoridades globales han coordinado una reforma que se ha traducido en cambios normativos en ámbitos tan diversos como la solvencia, la liquidez, la separación de actividades o las actividades de banca de inversión. Sin embargo, la implementación de esas medidas no siempre ha sido homogénea en todos los países, lo que ha dado como resultado un marco poco coordinado en algunos aspectos internacionales. La adaptación a estas nuevas regulaciones y las restricciones sobre la actividad bancaria que ellas suponen han acarreado un costo importante para las entidades financieras, particularmente para las que operan en más de una jurisdicción y, por consiguiente, en marcos normativos distintos.
Dadas estas condiciones, existe la imperiosa necesidad de finalizar cuanto antes la agenda regulatoria global y llevar a cabo un análisis integral y consistente de sus impactos, evitando que las normas tengan una intensidad demasiado elevada, se solapen con otras o generen efectos procíclicos. El mayor riesgo es que si la actividad regulatoria continúa siendo tan intensa, la incertidumbre se prolongue y los bancos se vean en la necesidad de incorporar esta incertidumbre en sus decisiones de crédito.
La tecnología
Los nuevos desarrollos tecnológicos (big data, inteligencia artificial, blockchain, cloud, procesamiento de datos, biometría, etc.) están suponiendo un gran avance en la mejora de la experiencia de los clientes. Las nuevas tecnologías permiten realizar el análisis de datos y algoritmos de manera automatizada (perfil de riesgo, hábitos y preferencias, necesidades financieras y expectativas, etc.), así como una interacción sencilla y una transición fluida entre canales y proveedores. Del mismo modo, proporcionan un acceso fácil a las mejores soluciones disponibles en el mercado y, automáticamente (by default), a condiciones más beneficiosas. Las innovaciones tecnológicas reducen los costos unitarios gracias a la automatización de procesos y a la escalabilidad.
Este contexto está produciendo una aceleración en la velocidad del cambio del entorno en el que opera BBVA Continental. Por un lado, las tecnologías exponenciales ponen a disposición de los clientes nuevos productos y servicios adaptados a sus nuevas necesidades y, por otro, producen modificaciones significativas en los diferentes sectores y empresas, lo cual está dando lugar a una dilución de las fronteras sectoriales.
Big Data
Blockchain
Cloud
Inteligencia
artificial
Procesamiento
de datos
Biometría
El cambio en las necesidades de los consumidores
El moderno entorno, alimentado por las innovaciones tecnológicas, impulsa en los clientes una demanda por un nuevo tipo de relación con la banca y por servicios de mayor valor añadido basados en sus nuevas necesidades. Desde el lado de la oferta, es la misma tecnología la que hace posible a la banca adaptarse para satisfacer estas nuevas apetencias.
En este sentido, la irrupción del dispositivo móvil (celular, tablet, laptop, etc.) ha provocado cambios en el modelo de distribución: los consumidores están permanentemente conectados (quieren conectarse y operar en cualquier momento y desde cualquier lugar), se han acostumbrado a las experiencias digitales (esperan ayuda proactiva y personalizada en la gestión de sus finanzas) y utilizan múltiples dispositivos y aplicaciones (buscan la mejor experiencia para cada una de sus necesidades financieras). Es un hecho que el número de usuarios de banca móvil a nivel mundial ha crecido, que continuará creciendo de manera exponencial y que, por consiguiente, los clientes interactúan e interactuarán cada vez más a través de dicho dispositivo.
Además, se están produciendo cambios sociodemográficos que son necesarios tener en cuenta: la generación millennial, con un claro perfil digital, se va convirtiendo en un nuevo grupo de consumidores al que se precisa brindar servicios; la digitalización está llegando a la población adulta (mayor número y con mayor poder adquisitivo en mercados desarrollados) y las clases medias en los países emergentes incrementan su potencial digital.
Nuevos entrantes
Asimismo, nuevos jugadores se han incorporado a la industria financiera, especializándose con éxito en determinadas partes de la cadena de valor (pagos, financiamiento, gestión de activos, seguros, etc.). Sus propuestas disruptivas se basan, principalmente, en una mejor experiencia del cliente y una mayor especialización en ciertos productos. Dichos jugadores son tanto compañías fintech, que han comenzado a colaborar con la banca tradicional, como grandes empresas digitales (Google, Amazon, Facebook, Apple, Alibaba, etc.) que desde hace ya un tiempo compiten con los bancos en el nuevo entorno, con propuestas de valor muy atractivas y con un gran potencial.
La clave: los datos
Los datos, siempre que se tenga el consentimiento del cliente para su uso, se han convertido en la pieza fundamental para ayudar a las personas en la toma de sus decisiones financieras. En este sentido, BBVA Continental considera que es crucial crear un círculo de confianza con el cliente, ya que los datos son el elemento esencial para conocerlo mejor. Aplicando inteligencia y análisis a esa información es posible proporcionar servicios personalizados con mayor valor añadido, lo que aumentará la confianza de los clientes, mejorará el acceso a más información, la que nuevamente alimentará la posibilidad de mejores servicios, lo que lleva a colegir que la parte esencial de la construcción de un círculo virtuoso radica en la confianza.
En conclusión, la industria financiera deberá continuar transformándose para ser más competitiva, pasar de ser proveedora de infraestructura alrededor del dinero a ayudante en la toma de decisiones individuales de financiamiento con su capacidad potenciada para ofrecer soluciones con valor añadido. En definitiva, el sector debe transformarse con el objetivo de tener un impacto positivo en la vida de las personas y de las empresas.
Es en este sentido que BBVA Continental entiende que la transformación va más allá e implica un cambio en la organización que permita ayudar a las personas a tomar decisiones óptimas de financiamiento, lo que conforma el núcleo central y esencial del Propósito del Banco: “Poner al alcance de todos las oportunidades de esta nueva era”.